Zaragoza 27/06/2018

Los insultos a la fallecida Mel Capitán quedarán impunes
Los insultos difundidos en las redes sociales contra Mel Capitán, conocida cazadora y bloguera que se suicidó el pasado verano en Huesca a los 27 años, quedarán impunes. Tras recopilar casi 100 comentarios de Facebook y Twitter que hacían referencia a la joven, la Real Federación Española de Caza (RFEC) presentó una querella fundamentada en los delitos de odio, calumnias, injurias y amenazas, pero las juezas encargadas de llevar el caso han desestimado tanto la demanda como el recurso posterior.
En los autos, a los que ha tenido acceso HERALDO, la RFEC denuncia que determinadas acusaciones no pueden estar amparadas por el “paraguas de la libertad ideológica o de expresión”, citando textualmente frases como “propongo matar y degollar a todos esos putos cazadores, que solo sirven para hacer el mal”, “ojalá se maten todos de la misma manera que esta tía” o “Mel, púdrete en el infierno”.

Asimismo, los representantes legales de la RFEC defienden que acusar de “asesinos” a los miembros del colectivo significa calumniarse contra ellos, y lamentan que se les llame “sicópatas”, “enfermos” o “malparidos”. Expresiones que para ellos “exceden los límites tolerables” y, en opinión de las magistradas, se quedan en simples “faltas de respeto”.

“Los comentarios que son objeto de la querella no tienen necesariamente que encajar en los tipos penales por los que se ha formulado”, defienden, haciendo alusión a que “la libertad de expresión protege cualquier idea” y a que “las amenazas llegan de forma circunstancial desde una plataforma que discrepa con la labor cinegética”.

Por todo ello, coinciden en que “los hechos carecen de relevancia penal, si bien se pueden encontrar formas de reparación fuera de la incriminación reservadas para acciones más graves”.

La RFEC desiste

La Real Federación Española de Caza, tal y como anunció su presidente, Ángel López, no emprenderá más acciones legales contra los autores de los comentario sobre Mel Capitán. Las resoluciones del caso contrastan con otro muy similar, como es el fallecimiento de Víctor Barrio y los insultos que recibió en la red.

Rocío Cortizo, mujer que defendió “la muerte de todos los toreros” y fue denunciada por la Fundación del Toro de Lidia, se vio obligada a pedir perdón e indemnizar a la familia. Datxu Peris, concejal de Catarroja que consideró la tragedia como “algo positivo”, fue condenada a pagar 7.000 euros a la viuda y los padres del diestro fallecido en Teruel.